22.10.06

Gracias por esperar

Viendo las imágenes esta semana de la Princesa doña Leticia tras su llegaba a Asturias me acordaba yo de algunos elementos que dan patadas al balón. Leticia Ortiz llega tarde, sabe que hay mil periodistas mojándose hasta los higadillos, pero se muestra agradecida: "Gracias por esperar, por la lluvia". Y todos tan contentos.
Lo de siempre: ya podían tomar nota algunos. Me acuerdo de Ronaldo, de quien, dicen, se retrasó sin motivo alguno a un acto que tenía en Madrid no recuerdo a santo de qué y el tío como si nada. Algunos se piensan que los periodistas no tenemos otra cosa que hacer que esperarles a que lleguen. No es lo mismo que sentarte a la puerta de su casa y a ver si aparecen. Pero cuando hay ruedas de prensa y eventos preparados con tiempo y con hora prefijada, un poquito de respeto no vendría mal. Pero lo mismo les da. No sé qué tipo de excusas ponen ante estos retrasos, porque no será por tiempo. Un tío que curra unas tres horas al día debería de tener tiempo para todo.
Es como sentarte a esperar a que aparezca "el que habla en la rueda de prensa" tras el entrenamiento. Es un suplicio cuando el jefe de prensa dice ciertos nombres. Es cuando los malogrados plumillas exalan bocanadas de aliento llenas de pestes y mucha, mucha resignación. Vas viendo cómo otros compañeros acaban de asearse, se suben a su coche y se marchan. Mientras tanto por tu mente pasa la imagen del susodicho pelotero sacando puliéndose y abrillantando sus pelotillas. Para que luego no diga nada. Lo de siempre: una curilla de humildad a algunos les venía bien.